Dos tés helados exquisitos

Té helado

En la época que nos toca vivir, tomarte una bebida caliente no es algo que quieras hacer, sobre todo si estás pasando por una ola de calor, por eso, si te gusta el té, y quieres una bebida refrescante, ¿qué tal si te proponemos un té helado?

El té helado tiene las características de ser refrescante y aliviarte cuando hay mucho calor además de ser ligero y no empacharte. Puedes hacer una jarra entera para todo el día e ir consumiéndolo poco a poco. Además, podrías hacerlo de muchas formas diferentes. Por ejemplo:

Té helado tradicional

Necesitas: medio litro de agua que esté caliente y medio litro que esté fría. El té que quieras consumir (hay algunos tés que, fríos, están mejor que otros), azúcar (1-2 cucharadas soperas) y el zumo de limón que es opcional.

Preparación: Prepara el té con el medio litro de agua caliente como si lo hicieras de forma normal. Cuando esté hecho pásalo a una jarra más grande y añade el azúcar. A continuación echa el agua fría poco a poco removiendo y deja que se enfríe en el frigorífico. Solo cuando esté frío es cuando has de echarle el zumo de limón y un poco de hielo. Y listo, ya podrás disfrutar de un té helado.

Té helado al Sol

En este caso es más sencillo de preparar porque, por cada litro de agua, echas 7 cucharadas de hojas de té y azúcar al gusto. Aquí no tienes que calentar el agua ni nada sino que has de dejarlo al sol, a temperatura ambiente, para que sea el propio sol el que se encargue de hacerlo. Tarda más tiempo en prepararse, sí, pero llega a ser más natural porque no le afecta nada. Eso sí, ponle papel film encima para que los bichitos no caigan en el agua.

Una vez hecho lo metes en el frigorífico y dejas que se enfríe para, después, echarle el zumo de limón y el hielo. Este es uno de los que puedes usar con tés de frutas, té verde o té blanco.

Imagen de iano69.

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