Pon solución a las plagas de tus plantas

Con la llegada de la primavera, uno de los males que pueden aparecer en las plantas que tienes en casa, tanto dentro como fuera, son las plantas, y por eso hoy nos gustaría servirte de ayuda para comentarte algunas soluciones a muchas de las plagas que puede tener tu planta. ¿Empezamos? Sigue leyendo

La artemisa, el potenciador de carnes y pescados

Una de las hierbas que tiene tanta tradición y se ha utilizado desde antaño, por ejemplo en China, es la artemisa (ajenjo), una hierba originaria de Europa, Asia, África, etc. Esta planta tiene muchos beneficios para el cuerpo así como para los alimentos. Por decirte algunos, es capaz de eliminar la fatiga y estimular el sistema nervioso o, en cuestión de comidas, es capaz de potenciar el sabor de carnes o pescados por igual.

La artemisa en la Edad Media

La artemisa era una de las plantas que se usaba en la Edad Media como una hierba protectora mágica que no solo era para repeler insectos sino también para protegerse contra males o, en algunos, para aliviar la fatiga (se la colocaban en los pies).

También se dice que la usaban para conciliar mejor el sueño porque ayudaba a dormir y a incrementar la intensidad del sueño.

Aparte de estos usos, la artemisa podía aliviar los dolores y los retrasos en la menstruación así como servir para relajarse o para estimular, dependiendo de la forma en que se tomara.

Artemisa como potenciador

La artemisa también puede ayudarte con el sabor de carnes y pescados. Teniendo en cuenta que cada vez la comida está dejando de tener el sabor que tenía antes, es normal añadir algo que ayude a que sepa a algo, y eso puede ser una pizca de artemisa echada cuando todavía está en la sartén el alimento para que saque a relucir todo su sabor. Puedes usarla tanto para las carnes como para el pescado y la hierba no se nota en el paladar como tampoco la notarás al comerla.

A la hora de usarla, no conviene echar demasiado y siempre es mejor cuando la carne o el pescado está medio hecho.

¿Sabías que?: La bebida Absenta se elabora con ajenjo.

Foto: Hee-jean-Cho

Convierte tu vino, en una bebida medicinal

En la época de nuestros abuelos y abuelas, incluso de los bisabuelos, las personas solían tomar, con la comida o la cena, un vaso de vino, como forma de cuidarse a diario.

También el vino se utilizaba cuando una persona estaba enferma, siempre mezclado con algunas hierbas o frutas para ayudar con dolencias.

Hoy día el vino se toma más como bebida que como algo medicinal pero aún existen algunas recetas que te pueden ayudar cuando tienes problemas como pueden ser problemas de estómago, necesitas un laxante, tienes tos o problemas con la osteoporosis, además de disfrutar de un sabor diferente y exclusivo.

Recetas de vinos medicinales

Vino de enebro

El vino de enebro te ayuda a fortalecer el estómago cuando tienes problemas de digestiones pesadas o dolores constantes del mismo. También te ayudará como diurético.

La receta del vino de enebro necesita de un litro de vino blanco, 50 gramos de frutos secos de enebro y una corteza de limón. Tienes que echarlo todo en un tarro y cerrar herméticamente para que macere 10 días. En esos días debes agitar de vez en cuando la mezcla para, una vez pasen los días, pasar el vino por el colador y tomar una copa pequeña antes de las comidas. Un consejo, la botella que contenga el vino ya colado es mejor que sea de cristal oscuro para que se conserve mejor.

Vino de ajenjo

Este vino te ayuda a paliar los dolores de la artrosis, una dolencia bastante dolorosa que no suele tener cura y los medicamentos cada vez tienen que ser más fuertes.

Para hacerlo, basta con mezclar medio litro de vino blanco con 20 gramos de hojas de ajenjo o artemisa. El vino has de ponerlo en una olla hasta que hierva y entonces echar el ajenjo removiendo durante unos 2 minutos. Después solo has de quitarlo del fuego y echarlo en un vaso con una cucharada de miel. En ayunas, el vino te ayudará con tu problema y a la larga lo notarás.