Prepara emplastos con hierbas medicinales

Seguro que recuerdas, por haber leído o si tienes personas mayores a tu lado, que antes no existían tantas medicinas y, cuando había dolencias, se solía recurrir a los remedios caseros, normalmente remedios que se relacionaban con las hierbas para curar los problemas. Así es como se usaban las emplastos en muchas dolencias.

Los emplastos consisten en usar hierbas, casi siempre frescas, pero también se pueden usar cocidas, secas o en polvo aplicándolas sobre la zona dolorida o herida y tapándola con un trozo de tela que la mantenga sobre el lugar durante un tiempo prudencial para que el efecto de las hierbas actúe sobre la misma aliviando los dolores.

Cómo hacer un emplasto

A la hora de hacer un emplasto puedes hacerlo cogiendo la planta (siempre en las partes más sólidas salvo que el emplasto sea de las flores o las hojas) y machacándola bien hasta obtener una pasta que has de colocar sobre la herida o dolencia. También se pueden hervir y después machacar para que sea más fácil de hacerse.

Otra forma de hacer un emplasto es convirtiendo en polvo la planta y después agregarle aceite o infusión, muy poca, para crear una pasta.

Los emplastos suelen hacerse para heridas pero también para dolores. Por ejemplo, puedes preparar un emplasto de consuelda para aliviarte en el caso de que te hayas torcido una muñeca o el tobillo. También para las fracturas puede aliviar un poco el dolor que se siente.

Otro de los emplastos que puedes realizar es con hierbas hipéricas o también llamadas corazoncillos que alivian los dolores musculares y del sistema nervioso cuando se aplican en los puntos estratégicos del cuerpo (por ejemplo en la espalda, en los hombros y la nuca, etc.).

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